Jaime Munguía el “joven cordero” que estremece los súperwelter Por J.J. Álvarez

Cuando el mexicano Saúl Alvarez dio positivo a dos pruebas, que obligaron a suspender el combate frente al kazajo Guennadi Golovkin, el 5 de mayo en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, el nombre del del jovencito azteca Jaime Munguía, de solo 21 años, surgió como posible rival del europeo, entonces múltiple campeón mundial en la categoría mediana.

Los esfuerzos de los representantes de “GGG” Golovkin para enfrentar a Munguía resultaron fallidos, pues Bob Bennett, director ejecutivo de la Comisión Atlética del Estado de Nevada, no aprobó el enfrentamiento, debido a la “inexperiencia” del mozalbete, que nació en la fronteriza ciudad de Tijuana, Baja California, en esos momentos un desconocido en el mundo del pugilismo

Ante la negativa y en una nueva gestión, prácticamente de última hora, el grupo de Golovkin concertó acuerdo con el armenio Vanes “La Pesadilla” Martirosyan, quien fue anestesiado por fulminante nocaut en el minuto intermedio del segundo asalto, el 5 de mayo, en el StubHub Center, de Carson, California, donde el astro kazajo retuvo las coronas del Consejo Mundial (CMB), la Asociación Mundial (AMB) y la menos reconocida de la Asociación Internacional (AIB), en las 160 libras.

Horas de inmensa tristeza acompañaron a Munguía, quien no dudaba podía haber dado una buena demostración ante Golovkin y no sería en modo alguno “el joven cordero que iba camino al matadero”, según sus propias palabras.

Sin embargo, la suerte le tenía reservada una sorpresa a Munguía. Por esos días, el estadounidense Sadam Alí, monarca mundial de la Organización Mundial en las 154 libras, tenía que hacer la primera defensa obligatoria ante el ex titular Liam “Beefy” Smith, el 12 de mayo, pero el retador se vio obligado a retirarse debido a una repentina enfermedad. Alí estaba urgido de un oponente y eligió a Munguía, quien ni corto ni perezoso aceptó el reto, sin una preparación específica para las características de su oponente.

Munguía aniquiló a “World Kid” Alí en cuatro asaltos, en los que le propinó par de caídas en el primero, otra en el segundo y la última en el cuarto, cuando el árbitro Gary Rosato acabó la masacre y convirtió al mexicano en propietario del cinturón de la OMB. En consecuencia, el triunfo catapultó a Munguía hacia los primeros planos de la división, igualmente conocida como ligero mediana.

Para que no quedaran dudas, solo dos meses después de imponerse a Alí, Munguía derrotó por unanimidad al inglés Smith, en el hotel y casino Hard Rock, de Las Vegas, donde derribó al británico en el sexto asalto, durante la primera defensa obligatoria del cinturón.

TAKESHI INOUE, EL PROXIMO RIVAL
Munguía expondrá por tercera ocasión la faja, el 26 de enero, frente al invicto japonés Takeshi Inoue (13-0-1, 7 KOs), quien se presentará por vez primera ante el público de Estados Unidos. El pleito tendrá lugar en el Toyota Center, de Houston, Texas.

Aunque su récord personal aparece inmaculado, Inoue, de 29 años y ocupante del tercer lugar de la clasificación de la OMB, no ha enfrentado a ningún rival de la élite y de ahí que Munguía es considerado amplio favorito para imponerse al nipón por cualquier vía, sin olvidar que en el mundo del boxeo son constantes las sorpresas, que echan por tierra muchos vaticinios.

Oriundo de Tokio, la capital de Japón, Inoue derrotó unánime a su coterráneo Yuki Nonaka, el 26 de abril del pasado, en el estadio Korakuén, donde ha efectuado 12 de sus combates pleitos. La única salida anterior del archipiélago japonés fue para pelear en Bangkok, Tailandia.

“Estoy muy contento por haber recibido esta oportunidad para luchar por un título mundial. Sin dudas es un sueño hecho realidad”, afirmó Inoue a través de un traductor. “Tengo experiencia y me siento confiado en que derrotaré a Munguía. Es un peleador que posee gran poder en ambas manos y también muestra buena técnica. Pero me he preparado para peleadores como él, me he entrenado muy fuerte, con muchos asaltos de guanteo y estoy altamente motivado y enfocado. Les digo que esperen mucho de mí el 26 de enero”.

Con una racha, de siete nocauts en sus últimas siete ascensos al cuadrilátero, Munguía viene de anestesiar en el tercer asalto al canadiense Brandon “Bad Boy” Cook, el 15 de septiembre, en la T-Mobile Arena, donde hizo la segunda exposición de la faja de la OMB.

“Takeshi Inoue es un guerrero como todos los púgiles japoneses que lo dejan todo sobre el ring”, dijo Munguía al referirse a su oponente. “Su estilo se complementa con el mío y estoy seguro que ofreceremos un gran combate para el disfrute de mis fanáticos y de todos los que me apoyan”.

Nacido el 6 de octubre de 1996, Munguía afirmó que quiere hacer historia en el boxeo y unificar las fajas con otros campeones de la división. Pero más allá de estos objetivos, tiene una meta: “Quiero pelear con Canelo. No se trata de mala sangre, es solo competencia. Canelo es el mejor boxeador mexicano y una pelea frente a él marcaría mi vida. Quiero grabar mi nombre entre los mejores boxeadores mexicanos. Y lo hare”, dijo en declaraciones a la cadena ESPN.

Jaime Munguía el “joven cordero” que estremece los súperwelter

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