Caleb Plant disertó para arrebatar corona a José Uzcátegui en Los Angeles Por J.J. Álvarez

Utilizando sus puños con gran precisión y rapidez meteórica, el invicto retador estadounidense Caleb Plant se adueñó de la corona mundial súpermediana de la Federación Internacional (FIB), que ostentaba el venezolano José Uzcátegui, en duelo efectuado el 13 de enero, en el Microsoft Theater, de Los Angeles, California.

Desde el asalto de apertura, “Manos Dulces” Plant (18-0-0, 10 KOs) se adueñó de las acciones, al combinar en forma repetida con su jab de izquierda y derecha recta, que encontraron puerto en la anatomía de “Bolivita” Uzcátegui, quien no tuvo una defensa efectiva ante los veloces guantes del norteño a lo largo de los primeros ocho episodios.

En el segundo rollo, después de un intercambio, Plant conectó un gancho de izquierda al rostro del sudamericano, que cayó sentado más por falta de balance, que por la potencia del impacto del retador. Se levantó sonriente, mientras el árbitro Jerry Cantú hacía la indispensable cuenta protectora. El asalto continuó con mayores aciertos del estadounidense. El tercer round fue copia al carbón de los dos anteriores. Plant se movía como felino, desembarcaba sus puños y evitaba los de Uzcátegui que golpearon el vacío en múltiples ocasiones, por los movimientos de torso hacia abajo y los laterales del estadounidense.

Nuevamente en el cuarto, Plant logró derribar a Uzcátegui tras una combinación de ambos en la corta distancia. El venezolano, ahora con residencia en Tijuana, México, cayó sentado en el tapiz, después de dar varios pasos en retroceso. Tampoco el impacto lo puso en malas condiciones y al igual que en el derribo precedente se levantó con una leve sonrisa y dijo al tercer hombre sobre el cuadrilátero que se encontraba bien para continuar. En esa fracción, se abrió una herida en el ojo derecho de Plant, consecuencia de un cabezazo accidental.

Hasta el sexto, Plant, de 26 años peleó casi todo el tiempo en la media distancia, esperando que Uzcátegui estuviera al alcance y soltando sus manos para ganar puntos en la tarjeta de los jueces. Pero del séptimo hasta el undécimo, quizás debido al cansancio más que a una estrategia equivocada, el norteño aceptó el reto de la corta distancia, donde recibió mucho castigo –aunque igualmente conectó en la misma proporción que su adversario-. La reyerta por momentos recibió abucheos del público, pues ambos gladiadores se mantuvieron tan cerca que se asemejaba a una pelea de lucha libre.

Convencido que debía estar delante en las tarjetas de los jueces, Plant se limitó a consumir el tiempo en el duodécimo, sin ofrecer combate y desplazándose en retirada por todo el cuadrilátero hasta que llegó el campanazo final. Con el rostro ensangrentado y en señal de victoria, se subió a una de las esquinas y saludó al público, mientras el respetable con gritos y aplausos reconocía su efectiva labor ante uno de los campeones de las 168 libras.

Dos de los jueces, Max DeLuca y Zachary Young otorgaron boletas de 116-110, en tanto Lou Moret tuvo un criterio más favorable a Uzcátegui con puntuación de 115-111, aunque todas reconociendo el triunfo de Plant, quien consiguió su quinto éxito consecutivo por unanimidad.

Uzcátegui había tenido dos enfrentamientos muy difíciles ante el zurdo estadounidense Andre “El Resucitado” Dirrell, en el quinto mes de 2017 y en marzo del siguiente año. En el primero, el 20 de mayo, en Oxon Hill, Maryland, donde estaba en juego el título interino de la FIB, el árbitro Bill Clancy descalificó a Uzcátegui por golpear a su oponente después de sonar la campana que puso fin al octavo round. Una comisión creada al efecto, respaldó la decisión del tercer hombre sobre el cuadrilátero, alegando que el último golpe ocurrió después del sonido metálico, con lo cual Dirrell quedó en la lona y sin posibilidades de continuar.

Diez meses más tarde, Uzcátegui le propinó una paliza a Dirrell a lo largo del pleito. Fue tal el castigo que los entrenadores del estadounidense no le permitieron salir a combatir en el noveno episodio. Para los seguidores del venezolano, la demostración ante Dirrell fue la mejor desde que saltó al profesionalismo siete años atrás. Unas semanas después, el zurdo británico James DeGale, quien debía exponer la corona frente a Uzcátegui por decisión obligatoria de la FIB, dejó vacante el título regular, que la organización le otorgó al sudamericano en julio, ante la negativa del inglés de chocar con el venezolano.

“Manos Dulces” Plant, quien ganó el torneo de los Guantes de Oro de Estados Unidos en la división semipesada en 2011, había vencido por fallo judicial a su coterráneo Rogelio “Porky” Medina, el 17 de febrero, en el Don Haskins Center, de El Paso, Texas. Después sufrió una lesión en su mano derecha durante los entrenamientos, que en principio obligó a posponer el duelo ya pactado ante Uzcátegui.

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