Emocionados Rancés y Leduán Barthelemy por pelear en la misma cartelera Escrito por J. J. Alvarez.

Aunque ninguno podrá ayudar al otro cuando se encuentre encima del cuadrilátero, los hermanos Rancés y Leduán Barthelemey están muy emocionados por combatir en la misma cartelera del 22 de diciembre, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, un acontecimiento que para ellos no ocurría desde 2011, cuando ambos vencieron por la vía del cloroformo.

El más veterano, Rancés (26-1-0, 13 KOs), enfrentará al estadounidense Robert “Red Hot” Frankel (36-1-9-1, 8 KOs), en un intento del cubano por recuperar posiciones en la clasificación, después de un notable fracaso unánime, en pelea revancha ante el belarús Kiryl “Abeja Mala” Relikh, el 10 de marzo, en San Antonio, Texas, donde disputaron la faja vacante súper ligera de la Asociación Mundial (AMB).

El fracaso ante Relikh impidió que “El Niño Explosivo” Rancés, de 32 años, pudiera convertirse en el único cubano en la historia con tres coronas del mundo, pues antes se había apoderado de los cinturones súperpluma y ligero, ambos de la Federación Internacional (FIB).

Vencedor de Relikh, también por votación de los tres jueces en mayo de 2017, llamó poderosamente la atención la intensidad del europeo durante los 12 asaltos en la revancha, algo inusual en toda su trayectoria boxística. Desde el mismo comienzo del pleito el eslavo desarrolló una ofensiva que al final sumó mil 237 golpes y lo más llamativo es que cuando el árbitro Luis Pabón dio por terminada la reyerta tras 36 minutos, no se notaban signos de cansancio en Relikh.

Desde mucho antes, el campamento del cubano se había quejado de la falta de controles antidopaje para los dos púgiles, en un duelo que, además de la revancha, tenía como mayor incentivo una corona universal.

La ofensiva de Relikh fue realmente impresionante. Y su volumen de golpes sobrepasó en gran medida al de su enfrentamiento previo en el que derrotó unánime al ruso Eduard Troyanoski, un veterano que le exigió muchísimo y que posee menos nivel técnico y calidad que Barthelemy.

“Estuve muy molesto con todo aquello, pero ya pasó y no tiene sentido dedicarle un segundo de mi mente”, apuntó Barthelemy al recordar el revés ante Relikh. “Ahora solo pienso en el futuro, en lo que pueda venir. Confío en mi equipo de trabajo y estoy seguro de que llegarán mejores oportunidades”.
Para este venidero enfrentamiento, Barthelemy, quien reside en Las Vegas, realizó un campamento inicial de preparación en México bajo las órdenes de Joel “Cepillo” Casamayor, su nuevo entrenador, después de terminar compromiso con el también cubano Ismael Salas.

“Estamos analizando muchos temas para continuar adelante, pero quiero apuntar que mi pasión por el boxeo sigue intacta”, expresó Barthelemy en conversación telefónica con El Nuevo Herald, de Miami. “Mi compromiso con mis fanáticos sigue igual de fuerte. He recibido mucho apoyo y esta nueva pelea me impulsa a continuar adelante’’.

Barthelemy igualmente resaltó la alegría que lo embarga, porque su hermano menor Leduán, de 29 años, e invicto en 14 combates, 7 de ellos finalizados antes del límite, enfrentará al mexicano Thomas “Tomy” Valdéz en la misma cartelera.
“Estamos muy contentos porque será la segunda vez que estemos juntos en un mismo programa’’, añadió Rancés al diario del sur de Florida. “Hacía mucho tiempo que no estábamos en una misma velada. Este es algo muy especial para nosotros como hermanos’’.
Antes, Rancés y Leduán pelearon en la misma fecha del 11 de febrero de 2011, en el Magic City, Casino, de Miami, donde el mayor noqueó al bahamés Anthony Woods, en el segundo asalto, y el menor también anestesió en el mismo round al estadounidense Shane Tenney.

Para Rancés fue el décimo pleito en las filas rentadas. En esa oportunidad elevó su récord a 10-0, con ocho nocauts, cinco consecutivos, además de par de triunfos por fallos unánimes. Ledúan debutaba entonces en el deporte de paga y dejó una grata impresión.

Otros dos hermanos estarán en la propia jornada del 22 de diciembre, en el Barclays Center: los gemelos estadounidenses Jermell y Jermall Charlo. El primero, conocido por el apodo de “El Hombre de Hierro” Charlo (31-0-0, 15 KOs) expondrá ante su connacional Tony Harrison (27-2-0, 21 KOs) el cinturón súperwelter del Consejo Mundial (CMB), que ostenta desde mayo de 2016.
“El Sicario” Jermall (27-0-0, 21 KOs), quien es el “mayor” de los dos (nació un minuto antes) y también posee una pulgada más de estatura (6´0 pies por 5´11 Jermell) pondrá a prueba por primera vez la faja interina mediana (160 libras) del Consejo Mundial (CMB) frente al ruso Matt Korobov (28-1-0, 14 KOs), un rival de última hora.

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