Con resignación, Luis Ortiz acepta el reto de Joe Joyce -Aunque efectuó una convincente actuación en su combate frente al estadounidense Travis Kauffman, la noche del 1 de diciembre no le deparó al zurdo cubano Luis Ortíz toda la alegría que esperaba, pues se desvanecieron, como castillo de arena, sus sueños de una revancha cercana frente al campeón mundial estadounidense Deontay Wilder, quien en la misma velada empató con el británico Tyson Fury.

Dando muestras del poder de sus puños e innegable superioridad técnica, “King Kong” Ortíz (30-1-0, 26 KOs) puso a dormir en el décimo asalto a “My Time” Kauffman (32-3-0, 24 KOs), en el Staples Center, de Los Angeles, California, donde momentos después, “El Bombardero de Bronce” Wilder (40-0-1, 39 KOs) se quedó con la faja pesada del Consejo Mundial (CMB), pero tuvo que conformarse con un empate ante el “Rey Gitano” Fury (27-0-1, 19 KOs), quien hizo añicos la gran mayoría de los pronósticos, que le auguraban un fracaso por la vía del sueño.

Fury, de 33 años y 6´9 de estatura, se presentó en excelente forma física -también realizó un efectivo plan táctico- que le permitieron atravesar los 12 asaltos, sin muestras visibles de agotamiento y, por el contrario, se movió constantemente para evitar los demoledores impactos de Wilder, quien estuvo muy conservador, carente un instinto asesino, en las dos ocasiones en que derribó a Fury, tanto en el noveno como en el duodécimo asaltos.

Tras el resultado, se dispararon los comentarios sobre una posible revancha entre Wilder y Fury -ya algunos aseguran que comenzaron las conversaciones- para que ambos mastodontes crucen guantes nuevamente no más allá del mes de abril, lo que sin dudas traerá enormes ganancias para los dos púgiles y el resto de los involucrados en la megapelea, tal como ocurrió en ésta primera versión.

“Estoy dispuesto y listo para darle a Fury la revancha lo antes posible”, dijo Wilder después de finalizar el pleito frente al inglés. “Es justo darle la revancha, siempre que él esté listo para hacerla. Yo quiero darle a los fanáticos lo que desean ver y definir esto de una vez por todas”.

El nacido en Tuscalosa, Alabama añadió que fue una gran pelea y que pondrá todos sus esfuerzos para que la revancha se lleve a cabo, sin pensar por el momento en una pelea de unificación frente al inglés Anthony Joshua, monarca de cuatro organizaciones (OMB, AMB, FIB y OIB), que en muchas ocasiones previas señaló como su principal objetivo para definir cuál de los dos es el mejor peso completo de la actualidad.

En consecuencia, Ortíz, quien cumplirá 40 años el 29 de marzo, mostró su resignación a tener que esperar antes de devolverle el golpe a Wilder, que lo venció por nocaut en el décimo episodio el 3 de marzo de este año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el campeón hizo la séptima defensa de la corona, que ostenta desde enero de 2015, cuando se impuso unánime al haitiano-canadiense Bermane “B-WARE”, Stiverne, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Vale recordar, que el gigante cubano, radicado en Miami, perdió la oportunidad de convertirse en el primer boxeador de la isla con un título mundial en la máxima categoría. Más lamentable aún, porque Ortíz estuvo cerca de adueñarse del cinturón en el sexto episodio, cuando pegó con fortaleza al norteño, a quien prácticamente lo salvó la campana, en momentos que “King Kong” asestaba golpes a mansalva en la anatomía de un maltrecho Wilder.

No obstante, sin una explicación lógica, el oriundo de la oriental provincia de Camagüey inició el séptimo asalto carente de agresividad, lo que permitió a Wilder tomar un segundo aire y adueñarse de las acciones. Ya recuperado, el campeón impactó con sus poderosas puños en los siguientes rounds, hasta que Ortíz fue a la lona dos veces en el décimo y el réferi David Fields dijo “ya no más” en la segunda caída, cuando faltaban 55 segundos para el cierre de la fracción.

JOE JOY RETA A ORTIZ Y EL CUBANO ACEPTA
En la misma cartelera del Wilder-Fury y Ortíz-Kauffman, e igualmente en la división pesada, el invicto inglés Joe Joyce (7-0-0, 7 KOs) acabó en el mismo primer asalto la porfía ante el estadounidense Joe Hans (23-3-0, 15 KOs). Eufórico por el triunfo, “Juggernaut” Joyce, de 33 años y natural de Londres, la capital británica, lanzó su grito de guerra a los demás contendientes de la categoría pesada.

“Estoy listo para cualquier rival y quiero entrar en peleas frente a los de mayor nivel”, dijo Joyce, instantes después de anestesiar a Hanks. “Tengo mucha experiencia y solo tengo que mejorar mi fuerza y velocidad. Me encuentro preparado para mostrarles a todos lo que puedo hacer”.

Subcampeón olímpico en Río de Janeiro-2015, donde perdió una controvertida decisión 2-1 ante el francés Tony Yoka, el británico Joyce puso en su radar competitivo a “King Kong” Ortíz, lo que fue del agrado del cubano.

“Yo no rechazo peleas”, dijo Ortíz a un diario de Miami tras conocer las palabras de Joyce. “Es la primera vez que me hacen un reto así. De modo que no se hable más, aceptado el reto. Vamos a hacerlo”.

El empresario Luis de Cubas Jr., quien representa los intereses de Ortíz ante Premier Boxing Champions (PBC), expresó que el principal objetivo con el gigante cubano es mantenerlo peleando con los mejores adversarios posible, aunque no descartó el duelo versus Joyce.

De Cubas Jr. precisó que “Luis continúa siendo un guerrero de la élite de los pesados y seguro Joyce piensa que un triunfo le abriría muchas puertas. Pues, si él (Joyce) lo quiere de verdad, la pelea puede celebrarse. Por nuestra parte, adelante”.

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