Goldo Pedraza lanza misiles a High-Tech Lomachenko -En el boxeo, la subestimación puede convertirse en un arma poderosa para el púgil con menos posibilidades aparentes de triunfo, quien dolido en su orgullo personal, puede echar por tierra pronósticos de favoritismo y obtener resultados impensables.

La pelea de unificación entre el ucraniano Vasyl Lomachenko (11-1-0, 9 KOs) y el puertorriqueño José Pedraza (25-1-12 KOs) se enmarca en ese contexto, pues el representante de la isla caribeña es considerado de antemano como la duodécima víctima del europeo, para muchos el mejor libra por libra del mundo.

Pero Pedraza, de 29 años y nacido en el municipio de Cidra, mantiene su optimismo bien en alto desde que se cerró el contrato para cruzar guantes con “High-Tech” Lomachenko, que buscará añadir a su título de súper campeón ligero de la Asociación Mundial (AMB), el de la Organización Mundial (OMB), que ostenta el boricua, ambos en la primera exposición de sus respectivas coronas.

Conocido desde su infancia por el mote de “Goldo” (así todavía lo llaman familiares y amigos cercanos), Pedraza está convencido que posee las condiciones personales para derrotar a Lomachenko, un peleador zurdo de gran rapidez, sentido de la distancia y golpeo preciso, que ha tenido una vertiginosa carrera profesional, después de transitar también exitosamente por las filas amateurs, en las que archivó dos medallas de oro en Juegos Olímpicos de Beijing-2008 y Londres-2012, la primera en la división pluma y la otra en los ligeros.

“Técnicamente hablando, Lomachenko nunca enfrentó a un rival como yo”, dijo Pedraza desde su campo de entrenamiento en Las Vegas, donde se entrena desde hace un mes para el trascendental duelo, programado el 8 de diciembre, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York. “Los fanáticos esa noche verán a un José Pedraza más inteligente y enfocado que en peleas anteriores”.

“El Francotirador” (apodo boxístico) Pedraza se alzó con el cinturón de las 135 libras, al doblegar unánime al mexicano Raymundo “Sugar” Beltrán, el 25 de agosto pasado, en la Gila River Arena, de Glendale, Arizona. Dos de los oficiales votaron 117-110 y el otro 115-112. Beltrán, quien hacía la primera defensa del cetro, sufrió una caída en el undécimo.

Al analizar los resultados de Lomachenko, Pedraza señaló que el venezolano Jorge Linares (noqueado en el décimo por Lomachenko en mayo pasado) “es un excelente boxeador, físicamente fuerte y con buena estrategia, pero en término de estrategia y boxeo (Lomachenko) tendrá el 8 de diciembre su mayor prueba desde que está en las filas profesionales”.

La única derrota de Pedraza se la infligió el prometedor zurdo estadounidense Gervonta “El Tanque” Davis, el 14 de enero del pasado año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el árbitro estadounidense Ricky González se vio obligado a concluir las acciones a los 2:36 minutos de la séptima ronda. En ese momento había un solo hombre disputando la reyerta, por lo que era imprescindible evitarle más castigo al caribeño.

Para Pedraza significó la tercera exposición de la corona súperpluma (130 libras) de la FIB, que había conquistado dos años antes cuando permanecía vacante, al doblegar por fallo judicial al ruso Andrey Klimov, en la Bartow Arena, de Birmingham.

El nacido en la Isla del Encanto restó importancia a los comentarios de Lomachenko, quien ironizó cuando supo que Pedraza aseguraba que tenía características y habilidades que no posee ninguno de los oponentes a los que ha vencido el europeo. “¿De verdad que él cree eso? Hablar no cuesta nada”, dijo Lomachenko en una entrevista reciente.

Pedraza afirmó que cada boxeador reacciona de diferente manera a las preguntas de los periodistas. Y que obviamente, Lomachenko se ha enfrentado a púgiles de nivel, pero ninguno que “boxee como yo, se mueva como yo y que da y no le dan. Porque los movimientos laterales que él hace, yo los sé hacer. Sé usar la distancia también y en este campamento nos hemos enfocado en su velocidad y en sus movimientos”.

Durante su corta, pero brillante trayectoria, Lomachenko, de 30 años, empató el récord de menos combates (3) para alcanzar un título mundial. También estableció dos primacías absolutas mundiales, al ganar par de coronas en divisiones diferentes con solo siete pleitos y la otra en tres categorías, con 12 ascensos al cuadrilátero.

Lomachenko ha tenido un ascenso vertiginoso como boxeador. Y una de las pruebas más convincentes la ofreció ante “El Niño de Oro” Linares, a quien noqueó en el décimo asalto, el 12 de mayo, precisamente en el Madison Square Garden, donde tendrá su tercer pleito consecutivo ante el exigente público de la Gran Manzana. Como prueba de su innegable calidad, el sudamericano envió también a la lona en el sexto episodio al europeo radicado en California.

Triple campeón en las filas rentadas (pluma, súperpluma y ligero), Lomachenko exhibe seis triunfos consecutivos por la vía del cloroformo, en todos exhibiendo buena técnica, rapidez y un alto volumen de golpes, que han pulverizado la resistencia de sus adversarios.

“No se le puede dejar entrar con su boxeo lindo y que abrume con la presión”, expresó Pedraza en un intento por reafirmar sus comentarios. “Aunque tira muchos golpes, son sin poder y cuando se da cuenta que tiene al rival abrumado es el momento (que aprovecha) para dar los golpes fuertes”.

Aunque frente a Linares sufrió una lesión en su hombro derecho, que le obligó a guardar un largo reposo, Lomachenko ha asegurado en los últimos días que ya se encuentra completamente restablecido y listo para adueñarse del cinturón de la OMB, en poder de Pedraza.

Facebook Comments