Deontay Wilder vs Tyson Fury: Choque de trenes en Los Angeles -Aunque el campeón mundial estadounidense Deontay Wilder y el retador británico Tyson Fury poseen anatomías que permiten compararlos con enormes mastodontes, sus características en el boxeo son totalmente opuestas y de ahí que el pleito podría desembocar en una batalla campal y convertirse en una de las grandes peleas del año.

Pero gracias a su espectacular pegada, de la que ha escapado un solo rival en sus 40 triunfos, “El Bombardero de Bronce” Wilder parte como favorito para derrotar por la vía del cloroformo a “El Rey Gitano” Fury (27-0-0, 19 KOs), que le permitiría retener la faja pesada del Consejo Mundial (CMB), que ostenta desde 2015 y ha defendido exitosamente en siete ocasiones.

LO QUE PODRÍA OCURRIR
Como planteamos al inicio, Wilder y Fury poseen formas de combatir diametralmente opuestas, lo que deja el escenario listo para que se enfrasquen en una guerra de bombazos que haga las delicias del público asistente al Staples Center, de Los Angeles, y también de los que desembolsen la cuota establecida, porque la cartelera, que incluye otros interesantes pleitos, se transmitirá bajo el sistema de Pague-Por-Ver (PPV).

Tampoco sería una sorpresa mayúscula, que ambos se muestren excesivamente cautelosos, para evitar el nocaut, situación que dejaría insatisfechos a los fanáticos, tal como sucedió en el Fury-Wladimir Klitschko, en noviembre de 2015, cuando el británico se impuso por unanimidad, en un duelo de pocos golpes, innumerables abrazos y carente de técnica, que obligó al árbitro a llamarles la atención a los dos en múltiples oportunidades y Fury resultó sancionado con un punto en el undécimo al conectar por detrás de la cabeza, el ilegal “Rabbit Punch”.

En aquella confrontación, Klitschko solo impactó a Fury en 52 ocasiones, para un bajísimo promedio de 4,3 golpes por asalto, entre los más bajos para un combate por título mundial, en tanto Fury estuvo un poco mejor con 86 dianas y porcentaje de 7,3 por cada fracción.

NO LUCIO BIEN WILDER EN EXHIBICION ANTE LOS MEDIOS
Si como expresa la sentencia popular “una imagen vale más que mil palabras”, Wilder debería estar preocupado, pues a pesar de su optimismo, la exhibición que ofreció a los medios de prensa en California, no convenció a varios de los presentes, de cara al cercano compromiso ante Fury, el 1 de diciembre, en el Staples Center, de Los Angeles.

“Siento que estoy en mi mejor momento … este es mi momento. Y mental, física y emocionalmente estoy listo para vencer a Fury”, dijo tras concluir la sesión de guanteo con su entrenador Jay Deas, en el Club de Boxeo de Churchill, Santa Mónica. “Todo es perfecto. Solo quiero entrar en el ring y empezar la acción. Tyson Fury no sabe en qué se ha metido”.

En realidad, Wilder estuvo impreciso con su poderosa mano derecha cuando intentaba golpear las manoplas de Deas e igualmente sus movimientos de piernas carecieron de coordinación. En sentido general, le faltó ritmo, a pesar de su elocuencia posterior.

“Soy el mejor del mundo y me he preparado como un verdadero campeón”, afirmó Wilder todavía sudoroso por el esfuerzo. “Sé cómo adaptarme a cualquier luchador que esté frente a mí y esa experiencia que tengo ante todos los estilos me ha preparado para esta pelea especial”.

Nacido en Tuscalosa, Alabama, Wilder hará ante Fury la octava defensa del título pesado del Consejo Mundial (CMB), que arrebató al haitiano-canadiense Bermane “B-Ware” Stiverne, en enero de 2015, en la primera exposición de la faja del caribeño.

En el más reciente ascenso al cuadrilátero, Wilder se impuso por nocaut técnico en el décimo asalto al zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz, el 3 de marzo de este año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York. Pero aunque envió a Ortíz a la lona en el 5to y par de veces en el 10mo., el norteño estuvo al borde de la derrota en el 6to. cuando el cubano le asestó una seguidilla con fortaleza ya en los albores de la fracción. La campana llegó en el momento más oportuno para el monarca y en el siguiente rollo Ortíz no mostró el imprescindible “espíritu asesino” que lo pudo haber convertido en el primer campeón de peso completo en la historia del boxeo de la isla. La desidia de “King Kong” permitió que Wilder se recuperara y en lo adelante tomara el control del pleito. Tras par de caídas del cubano, el árbitro David Fields detuvo las acciones cuando faltaban 55 segundos para concluir el décimo asalto.

El norteño Wilder expresó que ha tenido excelentes sesiones de guanteo y cada día él y Deas hacen ajustes técnicos para llegar en óptima forma al duelo con el británico, un peleador carente de técnica que constantemente agarra y provoca bostezos en el público, tal como ocurrió frente al ucraniano Klitschko hace exactamente tres años, cuando se adueñó de las fajas de la Federación Internacional (FIB), de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), de la Organización Mundial (OMB) y la menos conocida de la Organización Internacional (OIB), en pleito efectuado en la ciudad germana de Dusseldorf.

En estos días previos, tampoco Jay Deas ha perdido ocasión de elogiar al llamado “Rey Gitano”, un mastodonte de 30 años, nacido en la ciudad inglesa de Manchester y extraordinario alcance de 85 pulgadas. “Fury es un peleador muy versátil que puede moverse, boxear y combatir desde muchas distancias”, declaró Deas. “Consideramos que posee el paquete completo y además de eso, es mentalmente fuerte. Pero estoy totalmente convencido que Deontay saldrá victorioso”.

Wilder conquistó la faja ante Stiverne, el 17 de enero de 2015 y durante los meses y años posteriores ambos se lanzaron infinidad de ofensas, a la espera de un segundo enfrentamiento, que se concretó el 4 de noviembre de 2017, en Nueva York, donde el local se impuso rápidamente al propinarle tres caídas al oriundo de Haití en el asalto de apertura.

FURY REGRESO Y SUMA DOS TRIUNFOS
Después de aquel alejamiento temporal de 30 meses, Fury regresó – tuvo que bajar más de 100 libras – y recuperarse de adicción a las drogas y al alcohol, además que confesó tenía problemas de depresión. De los tres títulos que arrebató a Klitschko, uno le fue retirado por aceptar enfrentarse nuevamente al ucraniano, en lugar del retador obligatorio. Los otros dos cayeron automáticamente cuando dio positivo a cocaína, lo cual derivó en que se cancelara el segundo pleito ante Klitschko.

Ya de vuelta, se impuso por abandono en el cuarto asalto al macedonio Sefer Seferi, el 9 de junio de este año, en la Manchester Arena, de Inglaterra. Al margen de alcanzar el objetivo principal, la victoria, Fury lució muy mal ante Seferi producto de la inactividad.

Dos meses más tarde, el corpachón británico se impuso por puntos en 10 asaltos al italo-germano Francesco Pianetta, el 18 de julio, en Belfast, Irlanda del Norte, donde lució un poco mejor que ante Seferi, pero todavía errático en el golpeo, con poca movilidad, aunque usó el jab en forma más efectiva.

Al término del combate, Fury enardeció a los más de 25 mil espectadores que colmaron la instalación del Windsor Park, al anunciar que había aceptado la oferta de pelear contra Wilder por la corona pesada del Consejo Mundial (CMB).

“Me llamaron y les respondí que estoy listo”, dijo Fury a la multitud, aunque sus entrenadores han expresado que todavía necesita más tiempo para una pelea de tanta exigencia como la que tendrá ante Wilder. “Te voy a sacar de quicio cuando vaya a Las Vegas. Te lo prometo”, añadió Fury, lo que fue seguido por una estruendosa gritería del público.

¿QUIEN GANARA WILDER O FURY?
Mi opinión es que si los dos miuras deciden liarse a golpes desde el comienzo, Wilder, de 6´7 de estatura, será el ganador no más allá de los dos tercios del combate. Su devastadora pegada de mano derecha, efectiva y letal, además de mejor condición física, serían suficientes para poner a dormir a Fury, un púgil que tuvo un alejamiento del cuadrilátero de dos años y siete meses, tras la reyerta contra el ucraniano Klitschko. La única gran ventaja del inglés será el peso, estimado en alrededor de 40 libras (220 por 260) al momento del combate.

Súmele a ello, que “El Rey Gitano” Fury, de 30 años y 6´9 de estatura, es un peleador de movimientos torpes y predecibles, que carece de defensa y está obligado a desempeñarse en la corta distancia, utilizando el agarre como arma principal, para evitar ser víctima de los poderosos golpes del nacido en Tuscalosa, Alabama, quien carga dinamita cuando impacta con el recto de derecha.
Solo errores tácticos de parte de Wilder (bajar sus puños, no utilizar sistemáticamente el jab de zurda para mantener la distancia y caer en un “abrazo mortal”) conducirían a Fury al triunfo, por lo que vaticinamos que el estadounidense se impondrá por nocaut antes de que se inicie el octavo asalto.

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