Abel Sánchez y el nefasto 2018 -Nada es eterno. Ni la juventud, ni la fama… ni siquiera la vida. Todo es perecedero. Y si existe la infinita alegría por los grandes triunfos, éstos casi siempre son pasajeros y obligan a tener en cuenta lo limitado de la felicidad y que debemos estar preparados para los fracasos.

La anterior reflexión se ajusta perfectamente a la trayectoria del prestigioso entrenador mexicano Abel Sánchez, quien desde hace varios años figura entre los mejores técnicos del boxeo, pero ha tenido un nefasto 2018, como si el Ave Negra del infortunio hubiera decido instalarse permanentemente en el “Summit”, el gimnasio propiedad de Sánchez, en Big Bear Lake, California, donde sus discípulos reciben sus valiosos consejos día tras día, como pauta imprescindible para conquistar los sueños.

Sánchez, quien nació el 8 de noviembre de 1955, en la colonia Libertad, de la fronteriza ciudad de Tijuana, Baja California, emigró con sus padres y hermanos a Estados Unidos, cuando tenía seis años. Práctico brevemente kickboxing y también el boxeo en forma profesional, pero después abandonó ambas actividades para centrarse en el negocio de la construcción.

Nuevamente se vinculó al Arte de Fistiana al patrocinar un gimnasio y ya en la década de los 90 guió los pasos de tres púgiles que se adueñaron de títulos mundiales: Lupe Aquino, Terry Norris y Orlin Norris. Según aparece en su resumen biográfico, la lista de monarcas del orbe se incrementó con Miguel Angel González, Paul Vaden, Frans Botha y Nana Konadu, hasta que un inesperado ataque al corazón lo obligó a separarse del deporte en 2001.

Ya restablecido, unos años después construyó el hoy afamado gimnasio The Summit, que en los inicios sirvió para otros entrenadores, aunque se mantuvo casi sin uso hasta que el hoy promotor Oscar De La Hoya la alquiló para entrenarse de cara al combate frente al filipino Manny “PacMan” Pacquiao, el 6 de diciembre de 2008, que ganó el asiático por abandono en ocho asaltos, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

SANCHEZ Y GOLOVKIN: UNA MANCUERNA IMBATIBLE
Dos años después, le ofrecieron a Sánchez entrenar a Gennady Golovkin, un total desconocido en aquella época para el estratega azteca. Pero comenzó a investigar y al percatarse que el gemelo kazajo era un diamante en bruto, dos meses más tarde ya “Triple G” llegaba al gimnasio, procedente de Alemania, con pocas pertenencias pero cargado de ilusiones.

“En ese momento tenía varios peleadores, pero ninguno como Golovkin”, recuerda Sánchez. “Entonces supe que su grupo había tenido contactos con Freddie Roach y con Robert García, pero les gustó más mi gimnasio, su tranquilidad, y que también yo le iba a dedicar todo el tiempo y la atención que ellos querían”.

De la mano de Sánchez, Golovkin se convirtió en una “bestia infernal” de las 160 libras, que arrasó a cuanto adversario se le puso enfrente. La racha de nocauts del europeo se extendió durante 23 combates, 18 de ellos bajo la tutela de Sánchez, con el que exhibió las fajas de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), del Consejo Mundial (CMB) y la menos conocida de la Organización Internacional (OIB), en la división mediana.

Fue el estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs el que detuvo la seguidilla de victorias por la vía del cloroformo, en un violento duelo efectuado el 18 de marzo de 2017, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde el norteño besó la lona en el cuarto y un día antes en la báscula había perdido el cinturón de la Federación Internacional (FIB).

CANELO ALVAREZ ROMPIO EL MITO
El mito de invencibilidad del binomio Sánchez-Golovkin lo rompió seis meses después, el 16 de septiembre, el mexicano Saúl “El Canelo” Alvarez, en la T-Mobile Arena, de la Ciudad de los Casinos, donde los jueces ofrecieron boletas totalmente ilógicas a lo acontecido sobre los encordados. La jueza Adalaide Byrd dio muestras de un ceguera absoluta al inclinarse 118-110 por el mexicano (lo vio ganar 10 asaltos), en tanto Dave Moretti se inclinó 115-113 por “Triple G” y Don Trella concedió votación de 114-114. El empate no solo puso un alto a la cadena triunfadora del kazajo, sino que creó enorme malestar entre los fanáticos, muchos de los cuales estimaron que el discípulo de Sánchez merecía la victoria.

Sin disiparse las discusiones sobre aquel resultado, nueve meses más tarde Golovkin anestesió en el segundo episodio al armenio Vanes “La Pesadilla” Martirosyan, en el StubHub Center, de Carson, California, lo que incrementó el morbo por la revancha frente a Canelo.

Tras múltiples discusiones de sus representantes y bombardeos verbales de uno hacia el otro, Canelo finalmente se impuso por fallo mayoritario a Golovkin, el 15 de septiembre de este año, de nuevo en la T-Mobile Arena. Y aunque igualmente hubo elevada inconformidad con el fallo, Canelo se agenció las coronas en poder del europeo, quien sufrió el primer fracaso de su brillante carrera.

MAURICE HOOKER, EL ULTIMO VERDUGO DE SANCHEZ
El norteamericano Maurice “Mighty Mo” Hooker (25-0-3, 16 KOs) acabó el 16 de noviembre, en Oklahoma, con los sueños del mexicano Alex “El Cholo” Saucedo (28-1-0, 18 KOs), quien aspiraba a arrebatarle al estadounidense la faja de la Organización Mundial (OMB), en las 140 libras.
Se convirtió Hooker en el último de los verdugos de Sánchez, que en la actual temporada vio también como fracasaban otros peleadores que no conocían el mal sabor de las derrotas: los rusos Murat Gassiev (26-1-0, 19 KOs) y Ruslan Madiev (12-1-0, 5 KOs ), el estadounidense Ryan “Blue Chip) Martin (22-1-0, 12 KOs), además de Golovkin y Saucedo.

“Iron” Gassiev, dee 25 años, sucumbió por unanimidad ante el zurdo ucraniano Oleksandr Usyk, el 21 de julio, en el estadio olímpico de Moscú, que sirvió de escenario a la final de la Súper Serie Mundial (WBSS), en la división crucero. El ganador retuvo las fajas del Consejo Mundial (CMB) y la Organización Mundial (OMB) y añadió las de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), que estaban en poder del ruso. Encima del revés, lo que llamó poderosamente la atención fue el pobre desenvolvimiento de Gassiev, muy lejos de sus presentaciones previas.

Madiev, de 26 años, perdió ante el mexicano Pablo César “El Demoledor” Cano (31-7-1, 21 Kos) por decisión técnica, después que el árbitro Russell Mora puso punto final al combate en el quinto asalto, tras una cortadura en el rostro del azteca por un cabezazo accidental. Los tres jueces emitieron boletas idénticas de 49-46, con lo cual Cano se hizo propietario del cinturón vacante Internacional de Plata del Consejo Mundial (CMB) en las 140 libras, en pleito efectuado el 13 de septiembre, en el Hard Rock Hotel y Casino de las Vegas.

“Blue Chip” Martin, de 25 años, fue víctima de los puños del zurdo escocés Josh “El Tornado de Tartán” Taylor (14-0-0, 12 KOs), el 3 de noviembre, en Glasgow, Escocia, donde disputaron los cuartos de final de la Segunda Súper Serie Mundial. Ahora Taylor chocará con el belarús Ivan “La Bestia” Baranchyk (19-0-0, 12 KOs),ganador ante el zurdo sueco Anthony Yigit (21-1-1, 7 KOs), quien terminó con el ojo izquierdo totalmente cerrado y obligó al árbitro Phil Edwards a suspender las acciones por sugerencia del galeno de turno.

Sin dudas, un año aciago para Abel Sánchez, quien recibió el premio Eddie Futch al ser elegido “Entrenador del Año” de 2015, por la Asociación de Escritores de Boxeo de Estados Unidos.

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