Deontay Wilder enfrenta a Tyson Fury y acusa a Joshua de “cobarde” -Si como expresa la sentencia popular “una imagen vale más que mil palabras”, el púgil estadounidense Deontay Wilder debería estar preocupado, pues a pesar de su optimismo, la exhibición que ofreció a los medios de prensa en California, no convenció a varios de los presentes, de cara al cercano compromiso ante el también gigantón Tyson Fury, el 1 de diciembre, en el Staples Center, de Los Angeles.

“Siento que estoy en mi mejor momento … este es mi momento. Y mental, física y emocionalmente estoy listo para vencer a Fury”, dijo tras concluir la sesión de guanteo con su entrenador Jay Deas, en el Club de Boxeo de Churchill, Santa Mónica. “Todo es perfecto. Solo quiero entrar en el ring y empezar la acción. Tyson Fury no sabe en qué se ha metido”.

En realidad, “El Bombardero de Bronce” Wilder (40-0-0, 39 KOs) estuvo impreciso con su poderosa mano derecha cuando intentaba golpear las manoplas de Deas e igualmente sus movimientos de piernas carecieron de coordinación. En sentido general, le faltó ritmo, a pesar de su elocuencia posterior.

“Soy el mejor del mundo y me he preparado como un verdadero campeón”, afirmó Wilder todavía sudoroso por el esfuerzo. “Sé cómo adaptarme a cualquier luchador que esté frente a mí y esa experiencia que tengo ante todos los estilos me ha preparado para esta pelea especial”.

Nacido en Tuscalosa, Alabama, Wilder, de 6´7 pies de estatura y 33 años, hará ante “El Rey Gitano” Fury (27-0-0, 19 KOs) la octava defensa del título pesado del Consejo Mundial (CMB), que arrebató al haitiano-canadiense Bermane “B-Ware” Stiverne, en enero de 2015, en la primera exposición de la faja de Stiverne.

En el más reciente ascenso al cuadrilátero, Wilder se impuso por nocaut técnico en el décimo asalto al zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz, el 3 de marzo de este año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York. Pero aunque envió a Ortíz a la lona en el 5to y par de veces en el 10mo., el norteño estuvo al borde de la derrota en el 6to. cuando el caribeño le asestó una seguidilla con fortaleza ya en los albores de la fracción. La campana llegó en el momento más oportuno para el monarca y en el siguiente rollo Ortíz no mostró el imprescindible “espíritu asesino” que lo podr’ia haber convertido en el primer campeón de peso completo en la historia del boxeo cubano. La desidia de “King Kong” permitió que Wilder se recuperara y en lo adelante tomara el control de las acciones. Tras par de caídas del cubano, el árbitro David Fields detuvo las acciones cuando faltaban 55 segundos para concluir el décimo asalto.

Wilder expresó que ha tenido excelentes sesiones de guanteo y cada día él y Deas hacen ajustes técnicos para llegar en óptima forma al duelo con el británico, un peleador carente de técnica que constantemente agarra y provoca bostezos en el público, tal como ocurrió frente al ucraniano Wladimir Klitschko hace exactamente tres años, cuando se impuso por unanimidad y se adueñó de las fajas de la Federación Internacional (FIB), de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), de la Organización Mundial (OMB) y la menos conocida de la Organización Internacional (OIB), en pleito efectuado en la ciudad germana de Dusseldorf.

En estos días previos, tampoco Jay Deas ha perdido ocasión de elogiar al llamado “Rey Gitano”, un mastodonte de 30 años, nacido en la ciudad inglesa de Manchester, de 6´9 pies de estatura y extraordinario alcance de 85 pulgadas. “Fury es un peleador muy versátil que puede moverse, boxear y combatir desde muchas distancias”, declaró Deas hace pocas horas. “Consideramos que posee el paquete completo y además de eso, es mentalmente fuerte. Pero estoy totalmente convencido que Deontay saldrá victorioso”.

Wilder conquistó la faja ante Stiverne, el 17 de enero de 2015 y durante los meses y años posteriores ambos se lanzaron infinidad de ofensas, a la espera de un segundo enfrentamiento, que se concretó el 4 de noviembre de 2017, en Nueva York, donde el local se impuso rápidamente al propinarle tres caídas al oriundo de Haití en el asalto de apertura.

Cuando uno de los reporteros le preguntó a Wilder si estaban en marcha negociaciones para un combate ante el inglés Anthony Joshua, dueño de tres coronas en la máxima división (de la Federación Internacional, la Asociación Mundial y la Organización Mundial) Wilder respondió con evidente molestia: “No tengo ningún mensaje para él. Ni quiero que nadie me pregunte. Es un cobarde y eso es todo. Ahora solo se trata de Tyson Fury. Es en lo único que estoy enfocado”.

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