Japón cierra el año 2016 a lo grande -Por enésima ocasión consecutiva la Tierra del Sol Naciente se apresta a recibir el Año Nuevo con los buques insignias de su armada boxística arriesgando los títulos mundiales que ostentan o aspirando a destronar a otros campeones que no han hecho el largo viaje interoceánico para regalárselos a domicilio.

Es más que consabido el poco favor que le hace al prestigio de las peleas de campeonato la infinita cantidad de cinturones existentes, cortesía del apocalíptico cuarteto legitimado por el Salón Internacional de la Fama del Boxeo: la Asociación Mundial (AMB), radicada en Panamá; el Consejo Mundial (CMB), en México; la Federación Internacional (FIB), en Estados Unidos y la Organización Mundial (OMB) que tiene su sede en Puerto Rico.

Pero si un par de púgiles decide escalar el ring a enzarzarse a golpes cuando todos sus congéneres –y colegas en la profesión– alrededor del planeta disfrutan de las fiestas navideñas y tienen ya listo el gatillo para detonar los fuegos artificiales, entonces a la calidad del combate que están a punto de protagonizar esos dos con los guantes calzados habrá que otorgarle más que nunca el beneficio de la duda.

El maratón boxístico japonés arranca el viernes, 30 de diciembre, en el Coliseo Ariake de Tokio, con la figura en ascenso más prominente de los samuráis nipones, Naoya “Monster” Inoue (11-0, 9 KOs), y uno de los cuatro monarcas en tres divisiones en la historia del pugilismo profesional en Japón, Akira Yaegashi (24-5, 12 KOs), quien comparte la hazaña del tricampeonato con Kazuto Ioka y los ya retirados Koki Kameda y Hozumi Hasegawa.

Inoue, de solo 23 años, se enfrentará en la cuarta defensa de su cetro supermosca (115 libras) de la OMB a un veterano 13 calendarios mayor, Kohei Kono (32-9-1, 13 KOs), precisamente el hombre que mandó a colgar los guantes a Koki Kameda. Yaegashi, por su parte, partirá como amplio favorito para revalidar por segunda vez su faja mosca ligero (108 libras) de la FIB ante la oposición del poco conocido tailandés Wittawas Basapean (31-5, 12 KOs).

En la misma cartelera verá acción el medallista de oro olímpico de la categoría de 75 kilogramos en Londres 2012, Ryota Murata (11-0, 8 KOs), quien, para conservar su récord perfecto en el pugilismo asalariado mientras sigue esperando por una oportunidad grande en la candente división de los medianos, no podrá descuidarse frente al mexicano Bruno “El Tiburón” Sandoval (19-1-1, 15 KOs).

Una fecha después, en la víspera del primer día del almanaque 2017, las emociones en los cuadriláteros japoneses deben multiplicarse con la celebración de tres carteles en igual número de localidades.

En el también tokiota Gimnasio General Ota-City, Ryoichi Taguchi (25-2-1, 11 KOs), el rey de las 108 libras por la AMB, se verá las caras con el jovencito (23 años) Carlos Cañizales (16-0, 13 KOs), considerado una de las grandes promesas del boxeo de Venezuela. Para el de Caracas será su debut en un ensogado fuera de suelo patrio e indudablemente la primera prueba de fuego en su corto trayecto en el deporte de los puños.

Pero, sin discusión, la mayor expectación de los hinchas que abarrotarán la instalación capitalina esa jornada se la robará la esperadísima revancha entre el ídolo local Takashi “KO Dinamita” Uchiyama (24-1-1, 20 KOs) y el responsable de su único descalabro en el boxeo profesional, el panameño Jezreel “El Invisible” Corrales (20-1, 8 KOs).

El fulminante nocaut (KO-2) que el istmeño le propinó en abril al nipón en esta misma sede es una de las grandes sorpresas del año que concluye. La vendetta se ha convertido en una obsesión para Uchiyama, pero igualmente de enfocado está Corrales en demostrar que lo de aquella noche no fue obra de un milagro sino de la innegable potencia de sus puños.

Un poco más al suroeste, en el Centro Memorial de la prefectura de Gifu, el imbatido Kosei Tanaka (7-0, KOs), quien exactamente un año atrás defendiera el cetro paja (105 libras) de la OMB por última vez antes de ascender de categoría, se batirá con el mucho más experimentado mexicano Moisés Fuentes (24-2-1, 13 KOs) en pos del vacante cinturón mosca ligero de esta misma organización.

Moi –quien a sus 31 años es una década mayor que el local– también exhibió en su vitrina la citada faja del peso mínimo en 2012, pero primero empató y más tarde sucumbió por la vía del cloroformo en sus dos intentonas por coronarse en la división inmediata superior frente al estelar filipino Donnie “Ahas” Nietes, en ambas ocasiones en los feudos del asiático.

Por último, en la ciudad de Kioto se escenificarán otras dos trifulcas con títulos de relevancia en juego. En la Arena Shimazu, el referido tricampeón del orbe Kazuto Ioka (20-1, 12 KOs) debe despachar sin mucho drama al tailandés Yutthana Kaensa (15-0, 6 KOs) y retener por cuarta vez el trono mosca (112 libras) que le arrebatara en abril de 2015 al argentino Juan Carlos “Cotón” Reveco.

Entretanto, el invicto dominicano Jonathan Guzmán (22-0, 22 KOs), que el pasado julio se adjudicara la entonces vacante faja supergallo (122 libras) de la FIB en Osaka, deteniendo en 11 asaltos al japonés Shingo Wake, intentará cobrarse otra víctima anfitriona cuando rivalice con Yukinori Oguni (18-1-1, 7 KOs).

No suena nada mal la oferta navideña de Japón: un total de siete reyertas por campeonatos mundiales en el breve espacio de dos días, que involucrarán a lo que más vale y brilla del pugilismo nipón, así como a cuatro latinoamericanos –Corrales, Guzmán, Fuentes y Cañizales– que esperan retornar a casa con una faja ceñida a la cintura y cerrar con broche de oro el calendario 2016.

 

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