Sismo en el ránking libra por libra -El paso del otoño podría provocar un verdadero movimiento telúrico en el orden que actualmente impera en el escalafón libra por libra (P4P) del boxeo profesional. Durante los meses que comprende esta estación del año (en el hemisferio norte), los púgiles que ocupan los puestos de privilegio en el selecto Top Ten verán acción uno tras otro.

La racha de astros del deporte de los puños jugándose su permanencia, ascenso o descenso en esta mítica clasificación que no distingue categorías de peso, la iniciará este fin de semana un par invicto de primerísima fila: el nicaragüense Román “Chocolatito” González, número uno de los listados de mayor prestigio a nivel internacional (Revista The Ring, ESPN, Transnational Boxing Rankings Board…), y el kazajo Gennady “Triple G” Golovkin, quien se mueve indistintamente entre el segundo y tercer escaños de más jerarquía.

Chocolatito se estará citando nuevamente con la historia del pugilismo el sábado, en el Forum de la californiana ciudad de Inglewood. En caso de arrebatarle al mexicano Carlos “El Príncipe” Cuadras el cinturón supermosca (115 libras) del Consejo Mundial (CMB), el de Managua terminará con el empate que mantiene con el legendario Alexis Argüello como los únicos boxeadores de Nicaragua campeones del planeta en tres divisiones.

Otro triunfo contundente de Román (45-0, 38 KOs) frente a un peleador azteca que no ha escatimado en desafíos en la antesala de este encontronazo, cimentaría el estatus del pinolero como número uno indiscutible en cualquier relación P4P que se respete. Un impensado fracaso lo dejaría relegado de la posición cimera, aunque todavía en la nómina de los mejores diez.

En la misma jornada sabatina, pero en la londinense O2 Arena, Triple G Golovkin (35-0, 32 KOs) partirá como amplio favorito para darle una lección de humildad al inglés Kell Brook y obligarlo a regresar de inmediato a las 147 libras que decidió abandonar para probar suerte frente al noqueador de Kazajistán en las 160.

Para muchos, el deseo suicida del británico es el clásico déjà vu: el pasado 7 de mayo, en la T-Mobile Arena de Las Vegas, su compatriota Amir Khan protagonizó una intentona similar y terminó pagando cara la osadía de subir dos divisiones para rivalizar con Saúl “Canelo” Álvarez.

Precisamente el pelirrojo tapatío será el siguiente púgil de alto perfil que salga al ruedo, después de González y Golovkin. Canelo (47-1-1, 33 KOs), el niño mimado de Óscar de la Hoya y su Golden Boy Promotions que se mueve entre los escaños de la parte baja del Top Ten, podría trepar varios lugares si le quita la etiqueta de imbatido al inglés Liam Smith en el Estadio AT&T de Arlington (17 de septiembre) y, de paso, se queda con el cetro superwelter (154 libras) que el europeo pretende revalidar por tercera vez.

Siete semanas después del show de Álvarez en Texas, Manny “Pac-Man” Pacquiao regresará de su breve retiro convertido en senador para medirse al mexicano Jessie Vargas, un rival que Bob Arum le eligió con pinzas al tagalo para que pueda retomar su carrera boxística sin despreocuparse por completo de sus deberes en la cámara alta del Congreso de Filipinas.

Sin menospreciar las potencialidades de Vargas, Pac-Man (58-6-2, 38 KOs) tiene todo a su favor para sumar otro triunfo el 5 de noviembre y volver a figurar en los ránkings P4P, más por su palmarés previo que por este último éxito que debe conseguir sin mucho drama en el Thomas & Mack Center de Las Vegas.

Por último, el 19 de noviembre tendrá lugar el duelo de mayores implicaciones en estos escalafones que no reparan en las básculas y que, en el presente, adquieren mayor relevancia que nunca, pues no sólo sirven para crear un cierto orden entre púgiles de diferente tonelaje, sino también entre aquellos –no pocos– que pelean en categorías iguales o vecinas, e inexplicablemente encuentran motivos para no enfrentarse (pensamos en ti, Canelo; o en ti también, Adonis Stevenson…)

Esa noche de sábado, con la T-Mobile Arena como sede, dos integrantes del Top Ten cruzarán guantes, ambos sin la sombra de un revés en sus trayectorias: el ruso Sergey Kovalev, que se alterna con Golovkin en los lugares 2 y 3 de los listados, y el estadounidense Andre Ward, que por mucho tiempo escoltó en estas relaciones a su compatriota, ya retirado (¿?), Floyd Mayweather Jr., y perdió ese sitial por su prolongada ausencia en el ring.

En un combate muy vendible, por colocar en esquinas opuestas a representantes de Estados Unidos y Rusia, dos naciones con una rivalidad que sobrepasa el ámbito deportivo, se estará disputando muchísimo más que la supremacía de la categoría semipesada (175 libras).

Del vencedor del pleito entre Kovalev (31-0-1, 26 KOs) y Ward (30-0, 15 KOs), en caso de que triunfe de manera categórica, emergerá el nuevo soberano P4P o, al menos, un nombre que estará obligatoriamente en el debate de finales de este calendario e inicios del almanaque 2017 sobre quién es el número uno del pugilismo rentado en la actualidad.

 

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