Victoria de Margarito legitima su esfuerzo -La imagen del pugilista mexicano Antonio “Tony” Margarito en la lona durante el sexto round de su combate del 5 de marzo ante su compatriota Jorge “Maromerito” Páez, nos hacía creer que estaba jugando con fuego el pasado sábado en Rosarito, México, al arriesgar el físico subiéndose al ring para enfrentar a Ramón “Inocente” Álvarez.

Habiendo superado al “Maromerito” tras un ayuno pugilístico de cerca de cinco años, era lógico que intentara probarse ante un mejor rival, un natural de la división en la que pretende hacer campaña, la de peso súper welter.

Y partiendo de ese bosquejo, la valoración de su performance del sábado debe resultar más que satisfactoria. Porque ganó con claridad y porque vemos la evolución de un boxeador que se reconoce a sí mismo cuando vuelve a recorrer viejas rutas por las que acostumbraba transitar.

“Poco a poco me voy quitando lo oxidado, ya me sentí mucho mejor, pero yo creo que hay que trabajar más duro todavía por el tiempo que estuve inactivo,” declaró Margarito ante las cámaras de Azteca 7, señal de televisión que transmitió la reyerta.

Aceptó que necesita esforzarse más, pero en términos generales se sentía complacido por la forma en la que su cuerpo le respondió durante los 39 minutos que recorrió entre el primero y último campanazo de un pleito celebrado a diez rounds.

En entrevista para el periódico Frontera, “El Tornado de Tijuana” dejó entrever que su siguiente paso será buscar mejores retos en los Estados Unidos. País en el que desarrolló la etapa más productiva de su carrera.

“Vamos a hablar con la empresa de Bob Arum, Top Rank. Quiero dar las gracias a la empresa Zanfer que ha hecho estas peleas y vamos a ver qué sigue para Antonio Margarito,” manifestó.

El superar al que presumiblemente era el mejor súper welter de la escena mexicana, debe llevarlo a escalar hacia un nivel al que sólo una promotora como Top Rank podría acompañarle. Y más aún cuando el arrebatarle a Álvarez la faja de la Organización Norteamericana de Boxeo (NABO, por sus siglas en inglés) le garantiza un lugar dentro de los quince aspirantes al trono de las 154 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

No tengo idea de hasta donde le alcance a Antonio Margarito en su retorno, pero está en su legítimo derecho de intentarlo. Porque no desconoce ese lugar al que pretende llegar y porque sabemos que se esforzará al máximo cada vez que se calce los guantes de diez onzas y arribe al tinglado.

“Quisiéramos que Margarito diera más de lo que nos ha regalado,” dijo Julio Cesar Chávez al finalizar el combate, agregando que “la verdad el tiempo no pasa en vano y creo que a Margarito ya no le alcanza para estar en las grandes peleas”.

El objetivo que trazó en su mente cuando anunció su vuelta al ring, que es retornar a los primeros planos y buscar esas grandes peleas, luce todavía lejano, pero por algo se empieza. Y en esta carrera de resistencia, quien tiene garantizado el fracaso es aquel que no lo intenta.

Facebook Comments