¿Por qué Oscar De La Hoya pone trabas al Canelo-Golovkin III? -Por J.J. Álvarez

El empresario mexicano-estadounidense Oscar De La Hoya alcanzó los más altos estándares del boxeo olímpico y posteriormente con sus triunfos se alzó como un referente en el enrevesado mundillo profesional, en el que brilló con luz propia durante varios años. Ya retirado, fundó la compañía Golden Boy Promotions (GBP), que guía los pasos de prestigiosos púgiles, entre ellos el astro azteca Saúl “Canelo” Alvarez, dueño de varias fajas mundiales de la división mediana, y principal figura taquillera del momento.

Pero De La Hoya, sin motivos aparentes, da largas al combate que añoran la gran mayoría de fanáticos: el Canelo-Golovkin III, después de dos pleitos de grandes expectativas en lo deportivo y extraordinarias ganancias en lo económico, cuyos resultados no dejaron satisfechos a una buena parte de los amantes de la disciplina.

El pasado fin de semana, “GGG” Golovkin (39-1-1, 35 KOs) liquidó en el cuarto asalto al invicto desconocido canadiense Steve “Mr. Rolls (19-1-0, 10 KOs), en choque disputado en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde el kazajo aparentemente despejó el camino hacia la esperada tercera confrontación con el pelirrojo azteca, quien ha anunciado que regresará en septiembre, con un oponente sin definir y posible sede la T-Mobile Arena, de Las Vegas, escenario de las dos reyertas frente a “Triple G”, que concluyeron en empate en septiembre de 2017 y triunfo mayoritario para el mexicano en el propio mes de septiembre del siguiente año.

Después de doblegar a Rolls y todavía sobre el ring de la llamada Meca del Boxeo, Golovkin ratificó su deseo de cruzar guantes con el nacido en la ciudad de Guadalajara: “Los fanáticos repiten a diario el nombre del que ellos desean me enfrente en el siguiente combate. Estoy listo para regresar en septiembre. Y estoy listo para hacerlo contra Canelo. Solo pregúntenle a él. Háganlo que se decida. Si Uds. quieren ver un gran espectáculo, por favor, digánselo. Esto es boxeo y el boxeo es un negocio. La tercera pelea será extraordinaria para nosotros”.

Los argumentos de De La Hoya para obstaculizar el trascendental enfrentamiento han creado un sinnúmero de especulaciones en torno a los verdaderos motivos que se esconden en su negativa de aceptar de una vez y por todas el reto de Golovkin en una fecha tan cercana como septiembre, la prevista para el regreso al ring de Canelo, quien el 4 de mayo último se impuso unánime al estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, nuevamente en la T-Mobile Arena, donde retuvo las fajas del Consejo Mundial (CMB) y la de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), en tanto arrebató al norteño la correspondiente a la Federación Internacional (FIB), todas en las 160 libras.

“Una buena victoria”, escribió De La Hoya en su cuenta de Twitter al referirse con desdén al convincente triunfo de Golovkin. “Ahora necesitas a un verdadero rival, obtener un título del mundo y entonces consideraré hacer el tercer pleito. Canelo es tu jefe. Y te va a noquear cuando llegue ese momento”.

Lo más sorprendente es que no existen barreras que impidan el combate. Canelo y Golovkin tienen contrato con la plataforma digital DAZN, que a través de su presidente ejecutivo John Skipper ha expresado el gran deseo de tenerlos a ambos de inmediato sobre el ring para justificar la enorme inversión que han hecho con ellos. Además, existe consenso que presumiblemente sería la pelea con mayores ingresos de la historia, dado los polémicos resultados de ambos pleitos precedentes y el interés que despierta una nueva confrontación.

En octubre pasado, Canelo cerró su acuerdo con DAZN por cinco años, en los que se establece 11 peleas y un cheque personal de $ 365 millones, mientras Golovkin le siguió los pasos en marzo de este año, al estampar su firma por 6 combates, en un período de tres años y algo más de $ 100 millones. De concretarse la reyerta en septiembre, sería la tercera pelea de Canelo y la segunda de Golovkin bajo el contrato con DAZN.

GOLOVKIN RESPONDE A DE LA HOYA
Cuando De La Hoya añadió en su cuenta de Twitter que para decidir el inmediato adversario de Canelo están esperando el resultado entre el imbatido zurdo estadounidense Demetrius “Boo Boo” Andrade (27-0-0, 17 KOs), monarca mediano de la Organización Mundial (OMB) y el polaco Maciej “Striczu” Sulecki (28-1-0, 11 KOs), señaladó el 29 de junio, en Providence, Rhode Island, Golovkin respondió como un volcán en plena ebullición.

“Él (De La Hoya) habla demasiado”, dijo Golovkin durante la rueda de prensa posterior a la victoria ante Rolls, cuando le informaron lo que escribió De La Hoya. “No estoy interesado en lo que dice o lo que hace. No me importa para nada. De hecho, yo puedo decir mucho más que Oscar, porque DAZN es mi socio y también su jefe. Por lo tanto, esa es la situación. Y en cuanto a que Canelo también ponga como excusa que yo deba tener un título mundial, no pienso que es lo correcto se expresen así. Canelo es solo un boxeador y demuestra que no es muy profesional. Ambos tenemos un compromiso que cumplir con DAZN. Eso es lo más importante. No quién tiene un título”.

Ahora bajo la tutela de Ronnie Shields, el oriundo en Karaganda y radicado en California, precisó que Canelo y De La Hoya mencionan la exigencia de que él tenga una corona como una estrategia para atraer la atención de alguno de los organismos mundiales que estarían involucrados, así como el respaldo proveniente de los patrocinadores. “Estoy convencido que a ellos no les interesa que haya ese título, sólo están buscando más atención y una cantidad mayor de dinero”.

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