Vasyl Lomachenko amplio favorito ante José Pedraza en Nueva York -El zurdo ucraniano Vasyl Lomachenko debutó en el profesionalismo en 2013, después de una larga y triunfal trayectoria en el campo amateur, que se resume en dos medalla doradas en Juegos Olímpicos (Beijing-2008 y Londres-2012) en las divisiones pluma y ligera, respectivamente, así como otras dos en los Campeonatos Mundiales de 2009 y 2011.

Consecuencia de su indiscutible talento, “Hi-Tech” Lomachenko (11-1-0, 9 KOs) ya se encaramó en solo cinco años en la cima de los mejores libra por libra del mundo, aunque resulta evidente que sus dotes boxísticas recibieron un importante respaldo de un promotor que desde hace años mueve a su antojo los hilos del boxeo: Bob Arum.

Bajo la tutela del “lobo” Arum, Lomachenko, nacido hace 30 años en Ucrania y radicado en Oxnard, California, ha tenido un ascenso vertiginoso como boxeador, como lo demuestra que en solo 12 combates profesionales ha conseguido los títulos del orbe en tres categorías: pluma, súperpluma y ligera.

El de las 126 libras, correspondiente a la Organización Mundial (OMB) que se encontraba vacante, lo obtuvo por fallo mayoritario ante el estadounidense Gary Russell, el 21 de junio de 2014, en el StubHub Center, de Carson, California. Era su tercera presentación en el pugilismo de paga y en la anterior, seis meses antes, cayó en controversial fallo dividido frente al experimentado mexicano Orlando “Siri” Salido, quien perdió el cinturón en la báscula.

Después de defender con éxito en tres ocasiones el cinturón pluma, “Loma” -apócope por el que también se le conoce-, conquistó la segunda faja mundial por nocaut en cinco asaltos ante el puertorriqueño Román “Rocky” Martínez, en junio de 2016, en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, en el que significó el séptimo pleito profesional.

Vencedor en cuatro presentaciones siguientes, el astro ucraniano tuvo otro momento de esplendor ante el venezolano Jorge “El Niño de Oro” Linares el 12 de mayo de este año, al derrotarlo por nocaut en el décimo episodio, nuevamente en la emblemática instalación de la Gran Manzana. El triunfo le significó a Lomachenko apropiarse del título de súpercampeón de las 135 libras, que ostentaba el sudamericano.

JOSE PEDRAZA: ¿LA PROXIMA VICTIMA?
Lomachenko buscará unificar su cinturón de la AMB con el de la Organización Mundial (OMB), que posee el puertorriqueño José “El Francotirador” Pedraza (25-1-0, 12 KOs), ambos en la primera exposición de sus respectivas coronas. La pelea se disputará el sábado 8 de diciembre, en el Teatro Hulu, nuevamente en el Madison Square Garden, donde todos los pronósticos se inclinan hacia el ucraniano para imponerse por la vía del cloroformo al nacido en la isla del Caribe.

De acuerdo con lo que reflejan las apuestas, Lomachenko es favorito hasta 20-1 en algunos sitios especializados, en tanto otros lo colocan con mayor ventaja de 25-1 y hasta de 30-1, por lo que Pedraza tendría que realizar una verdadera hazaña para derrotar al europeo, aunque de ocurrir sería la mayor sorpresa del boxeo en 2018.

Conocido desde su infancia por el mote de “Goldo” (así todavía lo llaman familiares y amigos cercanos), Pedraza, de 29 años y nacido en el municipio de Cidra, está convencido que posee las condiciones personales para derrotar a Lomachenko, un peleador zurdo de gran rapidez, sentido de la distancia y golpeo preciso, que lo ha catapultado hacia la cima de este deporte.

“Técnicamente hablando, Lomachenko nunca enfrentó a un rival como yo”, dijo Pedraza desde su campo de entrenamiento en Las Vegas, donde se entrena desde hace un mes para el trascendental duelo. “Los fanáticos esa noche verán a un José Pedraza más inteligente y enfocado que en peleas anteriores”.

Pedraza se alzó con el cinturón de las 135 libras, al doblegar unánime al mexicano Raymundo “Sugar” Beltrán, el 25 de agosto pasado, en la Gila River Arena, de Glendale, Arizona. Dos de los oficiales votaron 117-110 y el otro 115-112. Beltrán, quien hacía la primera defensa del cetro, sufrió una caída en el undécimo.

La única derrota de Pedraza se la infligió el prometedor zurdo estadounidense Gervonta “El Tanque” Davis, el 14 de enero del pasado año, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el árbitro estadounidense Ricky González se vio obligado a concluir las acciones a los 2:36 minutos de la séptima ronda. En ese momento había un solo hombre disputando la reyerta, por lo que era imprescindible evitarle más castigo al caribeño.

Para Pedraza significaba la tercera exposición de la corona súperpluma (130 libras) de la FIB, que había conquistado dos años antes cuando permanecía vacante, al doblegar por fallo judicial al ruso Andrey Klimov, en la Bartow Arena, de Birmingham.

A pesar del optimismo de Pedraza, quizás su única ventaja sean los tres centímetros de estatura y 12 de envergadura que le saca a Lomachenko, así como el respaldo que siempre ofrecen los “neoyoricans” a sus connacionales en el Madison Square Garden. Sin embargo, esos detalles pueden resultar insuficientes ante la velocidad del ucraniano, que con el alto ritmo que imprime a las acciones, asfixia la movilidad y el plan táctico de sus adversarios.

Pensar en un triunfo de Pedraza se opone totalmente a la lógica y al sentido común, dadas las trayectorias de uno y otro. De ahí que el boricua debe convertirse en la próxima víctima del ucraniano, en un pleito que presumiblemente finalizará antes e los 12 asaltos programados.

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